viernes, 4 de julio de 2014

No me parece (la) - Patria de un mundial

   Lo que hoy digo es un largo pensamiento, difícil de hilar todo junto, y más aún de ser pensado, pues es duro cuando un argentino tiene que decir que la patria está mal. 
   El concepto de patria significa (rápidamente) la tierra con la que una persona se siente ligada, su tierra natal o adquirida, porque patria se nace o se hace. Se puede adoptar una patria por vinculo afectivo, cultural, social o territorial. Y de aquí deviene el patriotismo, aquel amor exacerbado por esta patria.

   Las escuelas suelen enseñar que el país donde uno nace se ama, se respeta, se defiende y demás, pero es obvio que lo van a hacer, puesto que si seguimos a Foucault, las escuelas son más o menos las iglesias del Estado nacional. También los padres enseñan a amar al país, pero no lo hacen con mala intención, pues ellos también fueron educados bajo el sistema del amor por la patria, de los próceres perfectos, de la bandera insignia y demás. Ahora, creo que es un terrible error que haya tal identificación de una persona con "su" país, por ejemplo, al alentar a la selección nacional en partidos de fútbol, y más abajo diré por qué.
   Los nacionalismos y patriotismos han generado grandes tragedias a lo largo de la historia, desde el partido nazi hasta la prepotencia argentina y su consiguiente alejamiento y auto exclusión de América Latina. Además hay muchos autores que tienen algo para decir sobre los males del nacionalismo, por ejemplo la célebre frase de Arthur Schopenhauer: 
   
     "Todo imbécil execrable, que no tiene en el mundo nada de que pueda enorgullecerse,
     se refugia en este último recurso, de vanagloriarse de la nación a que pertenece por              casualidad".


Esto dice poco más, poco menos, todo lo que opino. El nacionalismo crea un punto de unión abstracto que conecta un gran grupo de personas, les da una identidad. Puede no parecer algo malo, pero yo creo que esta identificación con una entidad superior al sujeto es en detrimento de su individualidad. En el nombre de una nación se hacen cosas terribles, y no comparto ese sentimiento. Un país nos da pertenencia, sí, pero ¿hasta que punto? ¿Cómo se consigue esa pertenencia? Los americanos diríamos que es por el lugar donde uno nace (pura casualidad), muchos europeos transfieren por línea genética la nacionalidad (por ejemplo los hijos de españoles son españoles, independientemente de donde nazcan). Otro ejemplo claro del nacionalismo es el judío, que con el debido respeto que se merecen, previo a que existiera Israel, no había un lugar donde residiera la nación judía. Esto me recuerda a Einstein, a quien se le atribuye haber dicho que si su teoría de la relatividad era correcta, los alemanes dirían que es alemán y los franceses que es ciudadano del mundo, pero que si era errada, los franceses dirían que es alemán, y los alemanes que es judío. Con esto quiero decir que es demasiado amplio el tema de nación, porque es a su vez un lugar, un sentimiento, una cultura, una herencia, y todo esto junto. Entonces, ¿se puede tener más de una nacionalidad? Si claro (y no hablo de tener más de un pasaporte, eso es puramente legal). Así que si podemos tener más de una nación y además no son excluyentes, ¿por qué le damos tanta importancia? ¿Por qué un hincha argentino grita hasta quedarse sin voz en un partido que juega su país contra Brasil? Quisiera saber cual es el motivo del fervor que se despierta en este punto, o aún más en temas religiosos.
   Si me pusiera a hablar de política no terminaría más, pero valga decir que cuando se debaten estos temas, quienes defienden los diversos bandos tienen en mente una idealización de una nación que quizá no existe y hasta nunca existió, pero sostiene en el inconsciente colectivo (auch, retiro el término inconsciente colectivo, porque me va a costar caro). Si nos metemos profundo en cada sociedad, todas las personas tienen en su interior y entre ellas un ideal de nación, pero a su vez hay muchos ideales de distintos grupos y todos refieren a lo mismo. Trataré de ser más claro: hay un grupo de argentinos que piensan su país y se remontan a aquellos que forjaron un futuro y rompieron con España; otros piensan en la Argentina populista de Perón; para muchos el argentino es el europeo de América, y hay más de un ejemplo que me respalda; para otros fútbol; para muchos asado; para otros división; para otros es picardía; para otros es futuro; para muchos es el viejo granero del mundo que está por venir de nuevo, o que ya quedó atrás. Messi, el Papa, Cristina, Máxima, Mercedes Sosa... Me detengo en la lista porque se hace muy larga, pero creo que minimamente me explico. Y oh sorpresa, todos ellos tienen razón, todo eso y mucho más es Argentina, y no una sola cosa. 
   Ahora sí, quiero hacer una declaración que no me perdonarían ni Comte ni Ramos Mejía. No apoyo los nacionalismos, no me parece correcto ir a una guerra defendiendo intereses que no son míos, no me parece que me identifiquen con otros "compatriotas" a los que ni siquiera conozco y que eso me sume o reste valor (entiéndase: todos los tucumanos son... tal cosa), no me parece que yo valga más o menos por mi lugar de procedencia, ni mi religión ni mi cultura, ni mi ascendencia, ni el nombre de mis padres ni nada absolutamente de todo lo que brindan los nacionalismos, no me merezco que la gente en Italia me ovacione al entrar a un café en Roma y me aplaudan al grito de: "Messi, Messi, prego, prego". Ni lo conozco ni pretendo conocerlo (me encantaría conocerlo, qué digo, pero no es algo que esté en mi plan de acción). Y aquí toco el tema que me motivó a escribir todo esto, el fútbol. ¿Por que hay tanta gente apasionada por un grupo de personas, que si bien son buenos jugadores, no nos representan más que con una camiseta? Son un equipo que ni vive ni quiere vivir en nuestro país, que ganan sus buenos millones de euros en sus equipos europeos y no planean tener que ver con Argentina hasta que alguien les ofrece hacer una publicidad y les pagan demasiado. Pocas cosas menos argentinas que una propaganda pagada por Pepsi Co, o Claro, que poco y nada tienen que ver con la nación argentina. Y si hay algo peor que los nacionalismos, son los falsos nacionalismos, entiéndase todas aquellas empresas que se meten en un país pretendiendo ser de allí y tomando ventajas ilegitimas.
   En fin, no me parece bien que se aliente tanto fervor por la selección "argentina" que juega el mundial, no me parece que sean motivo de representación de un país, no me parece que ciertos grupos de poder creen la identidad de un país para otros fines y nunca para dar unidad a un pueblo. Y por Dios santo, jamas nadie confunda la transparencia de un pueblo con la mezcla barata de las naciones. Sí, estoy en contra de las naciones tal cual están ahora.
   Concluyo con una cosa que dice un tío mio muy a menudo, él es argentino nacionalizado español, y dice que se siente mucho más español que el resto de los españoles, porque ellos (unos amigos suyos) nacieron en España por casualidad, en cambio el eligió de entre todo el mundo ese país para vivir, porque lo eligió y lo siente suyo. Creo que sería genial ir hacia ese mundo, hacia el mundo en que cada uno elige donde vivir y que hacer, y no quedarnos ataviados con una imposición. Seamos libres, es fácil, no hay que pedir permiso (aunque si asumir la responsabilidad) para ser libres...

viernes, 21 de marzo de 2014

Vendimia Vendimiadora

    Hace pocos días volví de la provincia de Mendoza, Argentina. Fuí a un evento magnífico, así, con todas las letras. La Fiesta de la Vendimia.
    Hasta hace pocos meses, jamás había oído nombrar ésta fiesta, jamás había ido, jamás había oído de nadie que vaya, y de a poco comenzó a nacer en mi familia un viejo fantasma del pasado, cuando todavía ellos (yo no había nacido) vivían en Mendoza. Pero éste era un buen fantasma, lleno de buenos recuerdos, de grandes celebraciones, y de anécdotas a montones. Resulta que en la tierra del buen sol y del buen vino, donde hay hoteles que te hospedan gratis si ese día no sale el sol, y donde se pueden comer las mejores uvas del mundo, también hacen una fiesta. Yo apenas si podía decir hasta éste momento qué era una vendimia, apenas podía esbozar la idea de la cosecha de la uva, asi que averigué. La Fiesta Nacional de la Vendimia se hace desde 1936, con varias interrupciones mediante, y su festejo hoy en día consiste en meses de celebraciones y Vendimias departamentales (que son más pequeñas), en fiestas, eventos, organizaciones monumentales, y un año de organización que conluye en la época de la cosecha de la uva, en la época de la vendimia. Comienza con la Bendición de los Frutos, nombre mágico si los hay, en un anfiteatro griego (Oh Dios, como amo lo griego!!) donde se presenta una candidata a Reina de la Vendimia por cada departamente, y se pide al cielo que las uvas de ese año sean buenas. La ceremonia es precidida por el Obispo de Mendoza, y además hay cantos y bailes típicos y tradicionales. Esto es un domingo. Otra clara señal eclesiástica de la Vendimia, es la enorme devoción hacia la Virgen de la Carrodilla, que tiene imágenes por doquier, canciones y demás, todos esperan que la Virgen les ayude en la cosecha. Al viernes siguiente, por la noche, comienza a lo grande, se cortan las principales calles de la ciudad y pasan carruseles decorados con cosas maravillosas, son enormes, tienen luces, fuentes de agua, tiran papeles brillantes al aire, tienen bailarines y todo un desfile. 17 de esos carruseles llevan cada candidata a Reina de los distintos departamentos, pero llegué a contar unos 30, de distintas organizaciones. Toda la gente que se acumula a los costados de la calle a ver pasar a las reinas (pues ese es el atractivo, la noche se llama Via de las Reinas Blancas), y los carruseles van repartiendo uvas, melones, y otras cosas, que todos, en especial los niños, que van con un palo de escoba con una canasta en la punta, se mueren por atrapar. En la parte principal, donde está el presentador y las cámaras de TV nacionales y provinciales, hay un palco para "la familia real", donde están los parientes de las reinas y las personalidades invitadas el evento. Fantastica noche. A la mañana siguiente, del sábado, se hace el mismo evento pero por otro recorrido, y claro sin las luces mágicas de la noche anterior, se llama Desfile de Carruseles, y también se corta todo el centro de la Ciudad, concurre una enormidad de gente.
 
    

     La noche del sábado comienza lo que los turistas llamamos Vendimia, porque para los mendocinos todo es vendimia. Para el Acto Central dejamos las calles de la ciudad y volvemos al anfiteatro griego, donde durante hora y media hay bailes, cantos, humor, espectaculos de luces, marionetas gigantes articuladas, fuentes y espectáculos en el agua, acrobacias a lo Fuerza Bruta, y unas coreografías y disfraces a lo Cirque du Soleil, pero en versión gigantesca. La música es en vivo, toca la orquesta de Mendoza. Si, en vivo, es TODO en vivo. Los músicos se visten todos de blanco y están al centro del escenario, que es enorme y de varios niveles. Este Acto Central se repite tres veces más, en las Repeticiones, lo que varía es que en ésta primera noche se elige a la Reina de la Vendimia, todo Mendoza espera que su candidata sea la elegida, la que llevará la corona y la que viajará por el mundo siendo la embajadora de la cultura mendocina y argentina. Ésta elección es de más valor para un mendocino que para un turista, porque son chicas que ellos mismos conocen, y que no sólo se juzgan por lo lindas (que digamoslo, son hermosas), sino también por los atributos de una reina, simpatía, inteligencia, oratoria... Yo personalmente preferí verlo desde casa, con una pantalla que me mostrara la cara de éstas bellas chicas y sus características en un tamaño en el que se disfrutara, pero claro, yo no soy mendocino. Las Repeticiones constan de una noche de boleros, con artistas internacionales como Armando Manzaneros, Maria Marta Serralima, Sandra Mihanovich, Patricia Sosa, Juan Darthes, y realmente un montón de otros artistas cuyos nombres no recuerdo porque vale la aclaración, no son de mi época y no tuve la suerte de disfrutarlos. La segunda Repetición, este año, fue de floklore, la Sole y el Chaqueño, para aquellos que entiendan, hicieron vibrar el anfiteatro. Y en la tercera noche, con Babasonicos y Tan Bionica, se juntaron todos los jóvenes.
 

     Unos tíos míos viven en Mendoza, con dos de sus hijos. Mi tía fue quien me explicó con detalles como era todo, mi primo, más conocedor del sub mundo vendimial, me dijo que lo único que diferenciaba al acto central de las repeticiones eran los fuegos artificiales, que son mejores. Yo no vi más que de lejos el acto principal, pero puedo decir que las repeticiones tuvieron un despliegue de fuegos y música que yo no habpia visto jamás, ni en el Año Nuevo chino, así lo digo, una cantidad y variedad que pocas veces éste mundo ha presenciado, y a mí eso me encanta. La otra cosa que mi primo me enseñó sobre esto, es que hay gente que se reune en el cerro que rodea al anfiteatro y ve el espectaculo desde ahi. Se podría pensar que es por no pagar la entrada, pero ésta es bastante accesible, asi que no es eso, sino quiza la comodidad de estar en espacios más amplios, poder llevar más comida, hacer otras cosas mientras tanto, vaya a saber... La cuestión es que el cerro de Mendoza se llena de gente con este evento, y es ya una tradición.
    Puedo decir mil cosas de la Vendimia, pero lo principal es que es un evento espectacular, organizadisimo, que me alegra la vida. Es algo que yo no conocía, y que desde ahora y para siempre forma parte de mí, no por nada es una de las cinco fiestas más importantes del mundo, y la segunda en fiestas de cosecha, según National Geographic. Quisiera que todos pudieran disfrutarlo.







jueves, 30 de enero de 2014

Consejos para la economía juvenil de crisis

En Argentina, mal que les pese a todos los argentinos, ya se acostumbra que cada tanto, viene una crisis arrolladora, que deja todo por el piso, menos los precios por supuesto. Hay muchos, que por la edad y la experiencia ya saben como manejarla y la van piloteando, otro no tanto. Los que si que no sabemos muy bien que hacer, somos los jóvenes, quiza por no saber lo que implica crisis económica, o quiza por desconocer los efectos que produce. A lo que voy, es que los jóvenes somos actores totalmente pasivos de las crisis económica, y entiendase por joven alguien que estudia y no tiene un trabajo formal, como yo. Ahora bien, esta situación es la que pretendo cambiar, porque no hay motivos para padecer estas situaciones, o mejor dicho, si los hay, pero debemos mitigarlos. La respuesta es el ahorro. Viene a ser como poner el celular en modo de ahorro de energía, bueno, pongamonos en modo de ahorro económico. Una crisis suele ser un momento de cambio, que puede traer cosas fantásticas y hermosas, pero para un argentino, crisis económica es tabú. Hay que hacerle frente, porque siendo joven nada más se puede hacer, pero ¿cómo resistir? Y más importante, ¿por qué hacerlo?
En cuanto a cómo resistir una crisis, voy a acudir al termino que le escuché a Roberto Avilia en numerosas ocasiones, y es la resiliencia, hay que adaptarnos, no ser duros, sino flexibles, y no gastar de más. Ahora el por qué, bueno, sencillamente porque hay una vida que sigue y la crisis no es el fin de nada, solo una etapa, de la que conviene salir lo mejor que se pueda.
A veces necesitamos unas cuantas reglas claras para que el huracán no nos tire abajo lo que vamos construyendo, y si bien son sencillas, estas son las mías:
Cuando se acerca una crisis, como ahora, decimos BASTA, pero nos lo decimos a nosotros mismos, no al gobierno.

BASTA DE
gastos innecesarios
tanta ropa
pensar en autos
cambiar el celular
fiestas caras
salir a comer tan seguido
tanto cine
gimnasio
viajes
regalos inutiles

No es difícil, veamos bien. La ropa es necesaria, obviamente no podemos andar desnudos por ahí, especialmente en invierno, pero si se compra menos ropa nadie sale herído. Es típico de los jovenes querer un auto propio, y es de entender, yo también quiero uno, pero resulta que los bienes como los autos, en una economía de crisis, ademas de caros, son muy inestables, asi que no. En cuanto a los celulares digo lo mismo, aunque si bien son también muy inestables, esta es la primera crisis que nos toca atravesar donde los celulares juegan un papel tan preponderante, asi que veremos... aunque me arriesgo a decir que si no lo cambiamos tan seguido vamos a sobrevivir. Las fiestas. Son para disfrutar y pasarla bien, pero en lo que a mi concierne, cuando las cosas van mal, gastar mucho en una fiesta, llámese entrada o tragos, lejos de hacerme disfrutar, me perturba. Pasa algo parecido con salir a comer, al final uno tiene que estar pendiente de los precios constantemente para no excederse en los gastos, y se come amargado, generalmente atendido por alguien que está viviendo la misma situación que uno y por tanto no nos trata muy bien, y se termina pagando de más por una comida que valía menos, asi que descartemos las salidas a comer. El cine también, porque cada vez es más caro y sigue siendo exactamente la misma sala, pero más cara, asi que es un gasto innecesario a descartar. Ahora el gimnasio, para el que vale lo mismo que en el cine, es el mismo bien a un mayor precio, casi una contradicción económica. Los viajes... ay los viajes... son una maravilla, totalmente disfrutables, y un lujo que uno puede darse cuando las cosas van bien, asi que pensemos en postergarlos o hacerlos más sencillos. El último gasto a recortar, me parece que son los regalos inútiles, aunque en lo que a mi concierne, hay que recortarlos siempre, no solo en crisis. Las personas no van a enojarse si uno no hace un regalo, al menos si la relación tiene cierta confianza, y si no la tiene, que no nos importe! Se viene una crisis, una persona madura entiende que no hay que gastar en regalos del tipo "taza con frases graciosas", no se si se entiende de que tipo de regalos hablo...
Para terminar, ¿significa esto que diga que hay que encerrarnos hasta que se acabe la crisis? Quien diga NO, acertó, porque todos estos recortes tienen su vuelta de cara. Por dar unos ejemplos, en vez de salir a comer, se puede cocinar algo en casa con amigos, y de paso se aprende algo de cocina, que a mi me encanta y nunca viene mal. En vez de ir al cine, juntarse a ver una película en casa, vamos, algún LCD tiene que haber por ahí, y con internet se puede ver cualquier película gratis, si, gratis, y cada uno sabe cuanto cuesta el cine ahora. En cuanto al gimnasio, algunos dirán que la salud esto y aquello, ¿adivinen qué? Lo que más se recomienda por salud, es ir a caminar, y si se quiere correr, bien también, y en el país hay muchas pistas de salud para diversos ejercicios. Respecto de los viajes es más complicado, pero cada uno sabe lo que puede gastar y lo que no en un viaje, asi que a ponerle ganas y ahorrar en eso, que puedo asegurar algo, no por irse más lejos se disfruta más.
Y estos fueron mis sencillos consejos para un joven de clase media en
economía de crisis.

domingo, 5 de enero de 2014

Tarde de parque

Frente a mi casa hay un hermoso parque, se llama Guillermina, en honor a la mujer que lo donó, que antes tenía un campo de limones y su casa de fin de semana. Está lleno de árboles, me gusta ir a caminar ahí seguido. Hoy decidí sacar unas fotos, que la verdad están hermosas, aunque lo diga yo. Había mucha gente, yo recien me entero ahora, que son las diez de la noche, que hoy es domingo, y obvio los domingos el parque se llena de gente, pero intenté dejarla fuera de las fotos. Con una tormenta se cayó un árbol, pero no se desprendió toda la raíz, asi que creo que puede sobrevivir. No soy de los que creen que una imágen dice más que mil palabras. Algunas si, otras no. Éstas son algunas fotos.












martes, 31 de diciembre de 2013

Año Nuevo

Comienza el año. Muchos sienten que hay una barrera invisible que los va a separar de todos los problemas, ilusión que les dura poco, otros creen que todo va a ser igual, que también les dura poco, y otros creen que sólo puede cambiar su actitud, y lo hacen... Éstos tienen una leve mejoría.
El caso es que un año es la medida de tiempo más larga que tenemos, me refiero a medida reglada y ordenada, porque las décadas y los siglos no están esquematizadas, al menos no como los años. Entonces si, el año nuevo trae una nueva posibilidad, de cambio o de estabilidad, de encaminarse o de mantenerse donde se está. Digo posibilidad y no oportunidad, aunque también hay de ésta última. La vida es un libro, los años los capítulos. Con esta metáfora se nota como al llegar el fin de año vemos que se acaba una hoja y hay una parte en blanco que indica que la siguiente hoja tiene algo nuevo, y más aún, algo con potencial, porque es acción en potencia (recordar la potencia humana). Cuando empezamos un capítulo tenemos todas las posibilidades de encontrar algo nuevo, pero si buscamos bien. Es más, voy a extender la metáfora, porque la vida no es leer un libro que está escrito, sino escribir una nueva historia, y claro que tenemos un género literario casi impuesto para escribirla, nuestra condición social, pero tenemos una enorme variedad de opciones dentro de esa limitación, que no es tal.
Quizá el año siga igual, o quizá cambie, depende a veces de nosotros y a veces no. Hay que adaptarnos a lo que venga. No tengo duda de que el 2014 viene con mucho para dar, hay que saber buscarlo y sacarle provecho. Podemos usar lo que nos es dado y transformarlo. Se trata de percepción y tiempo, de forma y realidad. Estoy cansado y comí mucho, y hay viento. Mi cuerpo y mi mente vibran, tengo un año entero para hacer lo que yo quiera. A hacerlo!


Cada ocasión como está busco proyectos grandes y se los digo a todos los que saludo. Esta vez, Justicia para el mundo, que nos hac falta, y Valentía, para que ningún miedo nos retenga.
Propósitos de este año, mucho estudio y un gran viaje. En segundo plano, mantener una buena imagen y el amor. Que osadía bajar al amor de su inamovible altar! Veremos que pasa

miércoles, 25 de diciembre de 2013

Viento Caliente

Acabo de entrar a mi casa, estuvimos comiendo en la galería con mi familia. Hoy fue un dia que no será fácil de olvidar, por dos motivos. Primero, es Navidad, y segundo, hizo cerca de 40°. Después de la Nochebuena y la tradicional cena familiar, fui a una fiesta, por primera (y creo que última) noche de Navidad, y baste decir que después de acostarme con el sol bien alto, hoy estuve algo cansado. Pero a la hora de la cena, que al igual que anoche y al mediodía incluyo cerdo, noté que algo pasaba en el clima, y me gusta pensar que es un regalo del cielo para mí, porque comenzó a soplar, y de hecho todavía sopla (lo veo por la ventana) viento caliente. Cuando uso esa expresión se presta a confusión y siempre es tema de debate, algunos dicen que el viento no es caliente, sino que es el ambiente, otros que son ráfagas calientes que vienen de no se qué punto cardinal. Como fuese, lo que a mi me importa es lo simbólico de un evento como este, que en esta parte del mundo no sucede habitualmente. Me recuerda a una película de terror, y ya se que no puedo saber que temperatura tiene el viento en las películas, pero mi cabeza viaja directo a una película cada vez que hay viento. Si es viento caliente, a una película de terror o suspenso, y si es frío a una película romántica en la Patagonia. Y no, no vi ninguna película romántica en la Patagonia.
Hoy voy a aprovechar que hay viento caliente y voy a hablar de eso, decidí volver al tema porque mi cama da contra una puerta que da a un balcón, y el viento caliente está un aumentando y empujó unos centímetros mi cama. Ahora me levanté para escribir más cómodo. En lo que me levantaba me fijé por la ventana, y sigue pareciendo una película de terror, pero ahora se le suma que es en una playa. Desde la ventana también se ve el cerro. Evidentemente el viento caliente distorsiona un poco la percepción de lo real. Pero este ambiente creado por el viento caliente es único, realmente hace notar la protección de las paredes y los techos. Mientras por la ventana se ve a todos los árboles que bailan la misma canción, adentro nada se mueve, todo sigue igual. Para darle más ambiente al día acabo de poner la misa criolla, mi música favorita en ésta época del año. La sensación que tengo ahora es de protección, por un lado material, porque veo el poder del viento sin que me afecte, y espiritual, porque escuchar música eclesiástica, llamémosle así, siempre ayuda a sentirse bajo el cuidado divino. Me corrijo sin cambiar mis palabras. No es que el poder del viento no me afecte, me afecta y mucho, a lo que voy es que no me está despeinando, aunque admito que en varias ocasiones abro a ventana y me pongo contra las rejas, quizá solo para sentirme más cerca del poder sin límite de la naturaleza. En el jardín hay varias palmeras, y justo ahora la más grande está sacudiéndose y haciendo ruido, que hermoso el ruido que produce el viento!! Durante varios momentos en éstos días me cuestioné si era  realmente feliz, y por lo menos mientras haya un viento así, contesto que sí. Esto es lo que siento ahora, pero recordando la fiesta de anoche, me duermo y en otro momento reflexiono un poco más sobre el viento caliente, los monzones y los alisos. También voy a averiguar del viento sonda, que si mal no recuerdo, también es caliente. 

martes, 17 de diciembre de 2013

Series - Black Mirror


Hace un tiempo, en la facultad, volví a tener clase con un profesor que llevaba años sin tener en una materia. Lo que menos hicimos fue tocar el tema de Positivismo de Comte (tema de ese día),                                          porque nos entusiasmamos, los buenos filosofos contemparaneos que gustamos de la imágen, hablando de cine y series filosoficas. Yo le recomendé que viera los videos de Alain de Botton hablando sobre el Ateismo 2.0, y él me recomendó una gran serie, que se llama Black Mirror, que más que crítica social, es un análisis social, nos muestra la vida tal y como es, o como podría ser, mediante el género de la tecno-paranoia. Son dos temporadas de tres capítulos cada una.

"El espejo negro (black mirror) del título es lo que usted encontrará en cada muro, en cada escritorio, en la palma de cada mano: la pantalla fría y brillante de un televisor, un monitor, un teléfono inteligente." -Brooker

Dejo aqui abajo el trailer del capítulo con el que recomiendo (y que mi profe me recomendó a mi) comenzar. Tiene un gran contenido, y puedo casi asegurar a cualquiera que la vea, que tendrá sentimientos encontrados, hablando en términos de Harry Potter, sería un sentimiento inverso a lo que se siente respecto del querido prof. Snape. Para no hacer de sopiler no digo más, solo que hay que tomarse el tiempo de disfrutar estos 40 minutos parabólicos. Este capítulo se llama White Bear, y al final se entiendo lo maravilloso del nombre. Que series que se hacen hoy por favor! Estamos sin dudas en la época de las series, las series cortas, pero no hay que dejar que lo corto nos engañe, sino darle el valor de la dirección esplendida que tiene. Lo justo y necesario, nunca más, nunca menos.


                                                  
                                                  Trailer de White Bear - Black Mirror