miércoles, 10 de febrero de 2016

Desde Iowa y New Hampshire, un largo caucus

 Largan las internas en Estados Unidos. Comienza el descenso del poder de Barack Obama hasta el 8 de noviembre, que será electa una nueva persona más poderosa del mundo.

 Suenan nombres por todos lados, pero a Argentina nos llega claro el mensaje de que la batalla será entre Hillary Clinton (partido demócrata, esposa del ex-presidente Bill Clinton) y Donald Trump (partido conservador). El sistema bipartidista es terminante: los estadounidenses elegirán continuar el camino "pro" de una izquierda capitalista, (ese camino que ungió al primer presidente negro de una nación que otrora fue ultra-racista), o hacer gala de su habitual voto péndulo entre demócratas y republicanos.

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Iowa

  El disparo de comienzo de carrera dejó a muchos aturdidos, en especial a Donald Trump, que se sometió a una derrota que no esperaba. Las elecciones en Estados Unidos son particulares, los votantes se reunen en asambleas, distribuidas en miles de recintos, y eligen delegados.
  El 1 de febrero, quedó constituido que de los 30 delegados republicanos, 8 fueran para el ultraconservador Ted Cruz y 7 para Trump, que empató con Rubio, que prometió unificar al diseminado partido. Ahora los demócratas se llevaron una sonrisa, con 44 delegados, de los que 23 fueron para Hillary Clinton y 21 para Bernie Sanders. No hay que dejarse engañar por este triunfo, pues si bien Clinton se llevó las urnas, Sanders (al parecer el único con posibilidades de ganar la interna) no quedó tan lejos, y esto debilita la figura de Hillary. Veremos a partir de ahora, como van manejando su propio oxígeno y resistencia cada uno de los corredores.

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New Hampshire

  Pasada la confusión de la primera etapa, fueron otros los resultados, pero no lejanos a las encuestas previstas. Nadie se sorprendió esta vez. Trump deslizó una sonrisa de suficiencia con sus 10 delegados, muy por encima de los 3 de Kasich y los apenas 2 de Ted Cruz y 2 de Jeb Bush (así es, sigue compitiendo). Los 23 delegados republicanos no están alejados de los 24 demócratas, que se repartieron 13 para Sanders y 9 para Clinton.

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  Una lectura más allá de los votos y retomando la idea del camino iniciado por Obama, nos hará notar que Hillary tiene 68 años, Trump 69 y Sanders 74. Todos muy arriba de los 48 años que ostentaba el flamante Barack Obama al comienzo de su primera presidencia.

domingo, 18 de octubre de 2015

Tiempo de Dragones

    Lo que siento por Liliana Bodoc y sus libros es fenomenal. Inefable diríamos. Cuando empecé a leer Tiempo de Dragones no me convencía el planteamiento de un mundo distinto al planteado en La Saga de los Confines. Pero admito que poco a poco me fui convenciendo con Antón, Fara, Padure, Tucán y Mare Limba. Ahora se donde queda Oras Viitor, distinto de Oras Gat, así como York no es Nueva York. Mérec es una tierra fascinante, me encanta vivir en ella. Terentigani es nombre para fideos. Me queda el último capítulo del libro, pero estaba emocionado y quería escribirlo.

martes, 11 de agosto de 2015

Presenté mi final de Comunicación Radiofónica

A veces a uno se le pide hacer algo obligado. De esas veces, unas pocas terminan siendo incentivos para hacer algo que queremos. Resulta que esta vez coincidió un trabajo para la facultad, con mi trabajo en la radio. El resultado es este:

Link de SoundCloud

domingo, 21 de junio de 2015

Por qué no ir a un bar de moda



  Me ocurre casi a diario, y creo que a todos, que el celular vibra con cientos de mensajes. Si depuramos los grupos innecesarios de Whatsapp, probablemente nos queden entre 3 y 5 conversaciones con contenido "real". Dije que casi a diario porque voy a omitir los lunes y martes, un poco por comodidad, otro poco por ser los días más abucheados de la semana. De los pocos mensajes recibidos, los que de mi lista importan son seguro uno de mamá o de papá (aunque nunca de los dos juntos), algún ocasional compañero de trabajo, y el infaltable mensaje de uno de los integrantes de mi grupo de amigos en Whatsapp: -Che, fijate en el grupo. ¿Adónde querés salir hoy?-. Y claro, la mayoría de esos "cientos de mensajes recibidos" que en primera instancias sonaban ostentosos, están en ese grupo con amigos donde se debate si ir a tal o cual bar, en torno a cual grupo femenino acude ese día. Si el objetivo de esa noche es ir a imponer presencia y demostrar algo que no es del todo seguro de qué estamos hablando, el grupo debe acudir a un bar céntrico o aledaño que reboce de gente, con sillas extra en todas las mesas, personas de pie que no dejen caminar, que no haga reservas previas y en donde no se pueda entender ni una sola de las palabras dichas, pero todas ellas serán respondidas con una estruendosa risa. En dicho bar, que no hemos elegido porque hay factores externos (que no nos incluyen) que nos hacen ir: llamémoslos amigos, mujeres, moda, tendencia, publicidad o no ponernos en el trabajo de elegir dónde realmente tenemos ganas de salir, tampoco seremos libres de elegir qué queremos tomar, porque solo hay una marca de cerveza fría, y si queremos comer algo que no sea una picada, tendremos que atenernos a la hora y media de espera -avisada- que tiene la cocina. Finalmente las noches de miércoles, jueves, viernes, sábados y domingos saldremos. Solo porque no hemos caído aun en el mayor ámbito de influencia de la noche sobre nosotros es que no saldremos todas estas noches todas las semanas (por ahora). Nos sentaremos 6 amigos en una mesa para 4 y tendremos que acomodarnos, tomaremos la única cerveza semi-fría sobrante, y comeremos la picada sin aceitunas, porque se acabaron. Algunos de los amigos fuman, así que en la populosa vereda apenas si se ven pasar torsos.

  Casi al final la noche parece perdida, pero un ápice de esperanza se acerca con las ventanillas a medio abrir. ¡Son las chicas! Una de ellas, sentada en el asiento del acompañante, saca la un antebrazo lleno de pulseras y agita la mano a modo de saludo. El auto gira en la esquina y las luces rojas se pierden entre el tumulto.

 Pero listo, ya está, las chicas nos vieron. Valió la pena....

miércoles, 11 de febrero de 2015

Binomio Vacacional

 


  Bueno bueno, después de unos merecidos meses de vacaciones, quiero retomar el blog. Como siempre que uno está descansado, tengo muchas energías y ganas de hacer cosas este año. Pero eso sí, habrá que esperar que bajen un poco los calores tucumanos, porque diga lo que diga la ciencia (a la que le doy un valor opinativo claro, pero no absoluto), el calor definitivamente me afecta, y hablo de la salud. Esto es el Binomio del Verano, porque es algo que todos esperamos ansiosamente porque incluye vacaciones, diversión, amigos, playa (para los que somos de la montaña) y muchas cosas positivas. Así también, para algunos representan unos 45°C atemorizantes. En mi caso (toco madera) me afecta un poco la salud, dolores de cabeza constantes, desgano, sequedad en la piel (aunque a transpiración sobra, jaja), y uno que otro golpe de calor al salir al sol incinerante. ¿Realmente vale la pena esperar el verano con todas esas contras? Digamos que solo si hay playa de por medio (o alguna tormenta furiosa que valga la pena vivir)

  Otro de los binomios en las vacaciones de verano es la gente a la que le gusta el calor, y a la que no. Siempre, y digo SIEMPRE que hace un poquito de calor, ya comienza a haber una discusión que está perdida antes de que comience sobre la temperatura: "que calor que hace", "odio el calor", "amo el calor", "es insoportable", y así una larga lista... pero ¿a donde nos conduce esto? A ningún lado, creo yo. Solo es una perdida de tiempo y una pequeña muestra de la miseria humana. (Sí, lo estoy exagerando, pero solo para que se entienda el punto, eh?)

  El binomio faltante es referido al viaje. "¡Bien! Me voy a... (destino vacacional)", "¡ay! Se acerca el viaje y no tengo nada listo", o bien su contrapartida "me hubieran venido bien unas vacaciones, que pena.....", "ni ganas tenía de viajar, estoy con un cansancio..." A ver, tratemos de no ser muy duros. Pero es que a la gente que no va a poder viajar, la saca de quicio que alguien le restriegue que se va, y si son amigos no veo por qué no pensar un poco en ellos y hacerlos sentir mejor, ya que el año próximo podría ser al revés. Y no, no es que no te merezcas las vacaciones que estás por tener. Eso sí, lo que realmente MOLESTA es cuando alguien quiere que todos noten (de nuevo) que se va de viaje mediante una apelación a la lastima popular (el "no tengo nada listo" que mencionaba recién), es realmente desesperante, y SI nos damos cuenta de lo que hacen. Respecto de los que no viajan a ningún lado, no tienen por qué excusarse de no hacerlo, no es una obligación, y si no lo hacen es porque no pueden o no quieren, y no nos deben explicaciones, hagan lo que quieran (después de todo, creo que para eso son las vacaciones, para hacer lo que uno quiera). Estoy de acuerdo con que buscar una excusa facilita las cosas, pero solo para los demás, ya que si se trata de nosotros mismos habría que tratar de ser más sinceros, resulta mucho más cómodo.


NOTA: si alguien dice que no le gusta viajar, claramente tiene un problema (es como quien dice que no le gusta el helado, que es obvio no probó el adecuado, o no está en su sano juicio). Es difícil concebir alguien que no le guste viajar, porque si es por los mareos, existe el dramamine, y si es por miedo a lo desconocido y a lo que nos depara un lugar nuevo por conocer o visitar, SUPERENLO. -Era un chiste lo del helado, todos tenemos algún gusto o disgusto especial. (No me gusta el huevo en ninguna de sus formas)

  Bueno, esto es un poco lo que quería decir. Hay una división de aguas importante cuando llegan las vacaciones, empezando por los que gustan de ésta época y los que no; siguiendo por los amantes y los enemigos del calor; y terminando con los nómadas y los sedentarios. Como siempre, hay blanco/negro (y uno que otro gris), y gente SI/NO. Es como el resto de la vida, no cambia lo principal, solo se exacerba un poco por los 45°C de los que hablaba al comienzo.

¿Vos en qué lado estás?

miércoles, 29 de octubre de 2014

Cortaron más que la luz

   Hay un contrato que existe implícito con las empresas proveedoras de luz, por ejemplo con EDET de Tucumán, y dice que podemos usar la corriente eléctrica todos los días, todo el día. También nos permite acceder a ciertos productos, llamemosle electrodomésticos, celulares, artefactos de iluminación, la tele la incluyo en los electrodomésticos, y quizá el más importante de todos para un tucumano, el aire acondicionado. Cuando éstas empresas nos prometen brindarnos energía eléctrica nosotros les damos el voto de confianza y esperamos ser retribuidos. Y no es una promesa banal ni gratuita, les pagamos a las empresas muchos millones para que así sea. Millones que no son para su divertimento nada más, ni para satisfacer la demanda actual, pagamos para que nos brinden el servicio ahora y siempre, y delegamos en ellos (juntos con esos millones) la responsabilidad de mantenernos conectados a lo que vulgarmente decimos "la luz".

   ¿A qué viene que diga ésto? Bueno, algunos pueden decir que hay otras formas de por ejemplo, mantenernos frescos, más allá de un aire acondicionado, que es un supuesto "lujo" para éstas personas. Pero les voy a responder, y digo aun más, y es que yo puedo usar mi electricidad para lo que se me da la gana, mientras pague a tiempo claro (veamos si el discurso de estas empresas es el mismo si no pagáramos).
   En el contrato implícito con las empresas no estaba que deberíamos usar "responsablemente" la energía, o que teníamos que pensar que el consumo crecía y no íbamos a tener siempre tal disponibilidad. De nuevo se equivocan, pues si hubiéramos tenido tal noción, quizá no hubiéramos comprado un aire acondicionado y hubiésemos hecho una pileta, cosa nuestra! Pero es absurdo, y una lavada de manos que no permito (por verguenza moral que debería darles) que nos carguen con el peso de usar menos electricidad para evitar cortes de energía.

   Peor aun es que haya cortes programados, es como decirnos: "sabemos que somos ineficientes, pero al menos advertimos". Quizá sea una forma de desvirtuar el viejo dicho el que avisa no traiciona. Pero vuelvo y volveré a decir que uno usa la energía que adquiere con su trabajo, esfuerzo y plata para lo que le de la gana. Le digo NO al discurso engañosamente solidario de que hay gente sin luz, es una farsa, porque quien no tiene luz, o bien falló la proveedora, o no la pagó, y en el segundo caso habrá que ahondar en los motivos. Pero no nos mientamos a nosotros mismos, la energía eléctrica es una promesa que tiene el pueblo para ser provista siempre.

   Las empresas que cortan la luz, cortan más que el suministro de energía, cortan el contrato que tienen con la gente.

   Me permito robarle a Gramsci un poco de sus ideas (no soy gramsciano, y menos marxista) y digo: una vez provistos de un derecho, jamás podrá sernos quitado.

Las Dos Claves del Sínodo


   Vivimos en un mundo de cambios, de relativismo absoluto, donde TODO tiene muchas miradas y formas de verse. Las cosas absolutas ya no van, y son tiempo pasado. Digo pasado y no errado, porque hay que recordar que las ideas también son hijas de su tiempo.

   Un sínodo es una reunión de obispos llamada por el Papa para dictar sentencia directa de la Iglesia en conjunto sobre ciertos temas. Éste domingo concluyó el Sínodo "sobre el cuidado de la familia", presidido por supuesto por Francisco, y cuya organización estuvo a cargo del Cardenal Baldisseri, quien había dicho “este Sínodo responde a las necesidades y urgencias pastorales que tienen que ver con la familia, que es esencial para la sociedad y para toda la Iglesia”.

   Lo que pretendió este Sínodo extraordinario, realizado entre el 5 y el 19 de octubre de 2014 fue componer un texto que explique la postura de la Iglesia referida a los nuevos modos de familia que de hecho, ya existen en el mundo. Se trató las uniones de hecho/convivencia, o el antitestimonio, que pretende curar el mal que ha caído sobre la Iglesia tras la larga lista de abusos sexuales de clérigos. Pero sobre éstos temas, el consenso es grande, así como también lo es la negación al aborto, y la preocupación sobre el alza en ésta práctica. Los dos temas que realmente fueron la ocasión de debate entre la vieja y la nueva formas de entender la religión, fueron la aceptación de los homosexuales en la Iglesia, un tema que divide las aguas entre los fieles, pero que es cada vez más aceptado en las esferas intelectuales católicas, que en última instancia, son las que dictan doctrina. Estemos de acuerdo o no, es el sistema institucional que se maneja. El otro gran tema fue la reincorporación de los divorciados como fieles de “primer nivel”, y es aquí donde creo que reside el mayor punto clave del Sínodo. Del lado conservador se dice “Algunos miembros de la Iglesia que son conscientes de que están en una situación irregular sufren claramente el hecho de que están inhabilitados para recibir los sacramentos “ y no permiten que quien se haya divorciado pueda volver a comulgar; y del lado más reformista dicen “Muchos se sienten frustrados y marginados. Algunos se preguntan por qué otros pecados pueden ser perdonados y no el de ellos”, y proponen que se acepte en la doctrina lo que ya es un hecho en la práctica.

   ¿Qué significa esto?  Bueno, dar por legalizado que el amor es la fuente del matrimonio. Porque se avaló siempre que las parejas se casaran por arreglo, por ejemplo, aunque claro, en supuesta promesa de amor eterno. Significa también que el amor puede ser o no ser, o ser y luego dejar de ser. Éste punto es más todavía que aceptar el divorcio como práctica, porque implica que si alguien se divorcia ante los ojos de Dios, puede volver a casarse sin problema.
Sin profundizar en temas que ya se han hablado de más, podemos decir que si la Iglesia permite que alguien se case (por amor), y luego se separe (porque perdió el amor), significa que el amor (o el matrimonio) no es para siempre, ya no es hasta que la muerte los separe. Y esta es la mayor preocupación de los Obispos, la que nadie menciona. Están preocupados, y con razón, de que se deje de oponer el amor a la muerte. Porque con el método que funciona hoy en día, de casarse y jurar amor hasta que la muerte se lleve a alguna de las partes, estamos haciendo la oposición amor/muerte. O si lo vemos de otra forma, la unión amor-vida, y más aún, la relación amor-vida-Dios. De alguna forma, es como si se temiera que permitiendo la deseternización del amor del hombre por el hombre, se estuviera aprobando la ruptura del lazo de amor Hombre-Dios.

   Y esto, señoras y señores, según mi muy modesta opinión, es el motivo de que los Obispos conservadores votaran en contra de aceptar la vuelta a la comunión de los divorciados.

La Iglesia Católica tiene una tradición de hacer pequeños cambios para progresar, y no abruptos. Quizá la propuesta de Francisco asustó al Sínodo por saltarse los pasos intermedios a los que están acostumbrados, pero estoy convencido que la propuesta es la correcta, y que hacia allí es donde va el mundo, y donde debe ir.