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sábado, 27 de febrero de 2016

Sobre gustos...





  Se dice demasiado habitualmente que "sobre gustos no hay nada escrito", queriendo decir de alguna manera que los gustos son personales y ninguno está mal. Según el refranero del Centro Virtual Cervantes, quiere decir: "cada uno es libre de desear o de opinar lo que quiera". Y además le agregan una nueva formulación del enunciado, que es: "para gustos, los colores".
  
  Sobre la reformulación del refrán, me parece más acertada y precisa, pues transmite el mismo sentido que su predecesora, pero de manera más contundente. Lo digo porque es claro que sobre gustos sí hay cosas escritas. De hecho, a continuación nombraré 10 títulos de libros que hablan sobre el gusto, que elegí al azar, pero ayudan a mostrar que es errado afirmar que no se ha escrito nada. Los libros:


- EL SENTIDO SOCIAL DEL GUSTO
de Pierre Bourdieu

- FISIOLOGÍA DEL GUSTO
de Brillat-Savarin , J. A.

- LA GRAN TRANSFORMACIÓN EN EL GUSTO MUSICAL
de William Weber

- EL GUSTO
de Valeriano Bozal critica de arte

- ENSAYO SOBRE EL GUSTO
-de Charles de Secondat Montesquieu

- GEOPOLÍTICA DEL GUSTO: LA GUERRA CULINARIA
de Christian Boudan

- EL SIGLO DEL GUSTO: LA ODISEA FILOSÓFICA DEL GUSTO EN EL SIGLO XVIII
de George Dickie

- FORMAS ARTÍSTICAS Y SOCIEDAD DE MASAS: ELEMENTOS PARA UNA GENEALOGÍA DEL GUSTO
de Facundo Tomas

- PSICOLOGÍA DEL COLOR: COMO ACTÚAN LOS COLORES SOBRE LOS SENTIMIENTOS Y LA RAZÓN 
de Eva Heller


- EL VALOR DE ELEGIR 

de Fernando Savater






  Los recién mencionados títulos hablan sobre el gusto en la comida (el sentido del gusto), el gusto en las artes, ensayos filosóficos y hasta uno psicológico (lo cual es lógico), y creo que dejan inhabilitado el uso del refrán tan popular. Por supuesto no pretendo decir que lo que se diga sobre el gusto en estos aspectos sea la manera en la que elegimos nuestros deleites, ni de cerca. Cada uno sigue siendo libre de elegir lo que le plazca para disfrutar. Solo pretendo ser preciso con lo que decimos.

Y sobre gustos, si hay algo escrito.

miércoles, 11 de febrero de 2015

Binomio Vacacional

 


  Bueno bueno, después de unos merecidos meses de vacaciones, quiero retomar el blog. Como siempre que uno está descansado, tengo muchas energías y ganas de hacer cosas este año. Pero eso sí, habrá que esperar que bajen un poco los calores tucumanos, porque diga lo que diga la ciencia (a la que le doy un valor opinativo claro, pero no absoluto), el calor definitivamente me afecta, y hablo de la salud. Esto es el Binomio del Verano, porque es algo que todos esperamos ansiosamente porque incluye vacaciones, diversión, amigos, playa (para los que somos de la montaña) y muchas cosas positivas. Así también, para algunos representan unos 45°C atemorizantes. En mi caso (toco madera) me afecta un poco la salud, dolores de cabeza constantes, desgano, sequedad en la piel (aunque a transpiración sobra, jaja), y uno que otro golpe de calor al salir al sol incinerante. ¿Realmente vale la pena esperar el verano con todas esas contras? Digamos que solo si hay playa de por medio (o alguna tormenta furiosa que valga la pena vivir)

  Otro de los binomios en las vacaciones de verano es la gente a la que le gusta el calor, y a la que no. Siempre, y digo SIEMPRE que hace un poquito de calor, ya comienza a haber una discusión que está perdida antes de que comience sobre la temperatura: "que calor que hace", "odio el calor", "amo el calor", "es insoportable", y así una larga lista... pero ¿a donde nos conduce esto? A ningún lado, creo yo. Solo es una perdida de tiempo y una pequeña muestra de la miseria humana. (Sí, lo estoy exagerando, pero solo para que se entienda el punto, eh?)

  El binomio faltante es referido al viaje. "¡Bien! Me voy a... (destino vacacional)", "¡ay! Se acerca el viaje y no tengo nada listo", o bien su contrapartida "me hubieran venido bien unas vacaciones, que pena.....", "ni ganas tenía de viajar, estoy con un cansancio..." A ver, tratemos de no ser muy duros. Pero es que a la gente que no va a poder viajar, la saca de quicio que alguien le restriegue que se va, y si son amigos no veo por qué no pensar un poco en ellos y hacerlos sentir mejor, ya que el año próximo podría ser al revés. Y no, no es que no te merezcas las vacaciones que estás por tener. Eso sí, lo que realmente MOLESTA es cuando alguien quiere que todos noten (de nuevo) que se va de viaje mediante una apelación a la lastima popular (el "no tengo nada listo" que mencionaba recién), es realmente desesperante, y SI nos damos cuenta de lo que hacen. Respecto de los que no viajan a ningún lado, no tienen por qué excusarse de no hacerlo, no es una obligación, y si no lo hacen es porque no pueden o no quieren, y no nos deben explicaciones, hagan lo que quieran (después de todo, creo que para eso son las vacaciones, para hacer lo que uno quiera). Estoy de acuerdo con que buscar una excusa facilita las cosas, pero solo para los demás, ya que si se trata de nosotros mismos habría que tratar de ser más sinceros, resulta mucho más cómodo.


NOTA: si alguien dice que no le gusta viajar, claramente tiene un problema (es como quien dice que no le gusta el helado, que es obvio no probó el adecuado, o no está en su sano juicio). Es difícil concebir alguien que no le guste viajar, porque si es por los mareos, existe el dramamine, y si es por miedo a lo desconocido y a lo que nos depara un lugar nuevo por conocer o visitar, SUPERENLO. -Era un chiste lo del helado, todos tenemos algún gusto o disgusto especial. (No me gusta el huevo en ninguna de sus formas)

  Bueno, esto es un poco lo que quería decir. Hay una división de aguas importante cuando llegan las vacaciones, empezando por los que gustan de ésta época y los que no; siguiendo por los amantes y los enemigos del calor; y terminando con los nómadas y los sedentarios. Como siempre, hay blanco/negro (y uno que otro gris), y gente SI/NO. Es como el resto de la vida, no cambia lo principal, solo se exacerba un poco por los 45°C de los que hablaba al comienzo.

¿Vos en qué lado estás?